Vos hacés el número una vez. Bruno vuelve a escribirle al cliente a las 20 horas, a los 3 días y a los 7 días, hasta que paga la visita o firma el plan.
Medís, cotizás, mandás el PDF. El cliente dice "lo veo con mi señora" y no escribe más. Vos tampoco: perseguirlo da vergüenza y lleva tiempo.
Bruno lo hace solo. Cada mensaje deja una salida fácil y ninguno presiona. Vos entrás recién cuando el cliente responde.
Por WhatsApp si el cliente escribió por ahí; en el chat y por mail si dejó su correo. Cualquier respuesta suya reinicia la cuenta.
Cada conversación queda en tu panel con el informe, los recordatorios enviados y el último mensaje. Contestás desde ahí o desde tu WhatsApp.
Te escribimos por WhatsApp en el día y dejamos tu sitio andando.